Una noche, los vidrios del Liceo 15 estallaron. Lo que hasta entonces había sido una experiencia de organización, aprendizaje y construcción colectiva se convirtió, de pronto, en una situación de violencia y miedo.
A treinta años de aquella noche de 1996, quienes participaron de la ocupación reconstruyen lo que pasó, los recuerdos que persisten y las huellas que dejó aquel ataque.
Fotos álbum:

Liceo 15 ocupado

No a la reforma impuesta

Liceo 20 apoya


