Miranda Carrete: En momentos donde el reloj se detiene, en Tristana hacemos una pausa… Sí, volvemos a los orígenes… a ese lugar donde las voces nos abrazan.
Recuperamos el tiempo para producir un podcast de entrevistas. Diálogos fundamentales que nos invitan a repensar nuestra profesión como productoras.
Aquí está nuestra lista de Imprescindibles. Un ciclo de encuentros sonoros. Conversaciones para reflexionar sobre nuestro medio y lenguaje.
Francisco Izuzquiza: «Si se da la oportunidad de comenzar este camino es un proceso apasionante. […] He conseguido que mi pasión se convierta en mi trabajo tío. Es maravilloso».
Miranda: Hoy hablamos con Francisco Izuzquiza.
Florencia Flores Iborra: «Francisco Izuzquiza, es locutor de radio especializado en radio online y podcasting. Actualmente presenta La escóbula de la brújula en Podium podcast y comenzó su propia empresa de consultoría, producción y sonorización de podcast llamada Yes We Cast. Hace un par de años que conduce Cuaderno de podcasting. Un meta podcast en donde página a página cuenta los secretos de producir podcast.
Florencia: Hace unos capítulos hablábamos de la generosidad del medio. Yo estoy convencida de que el medio del podcasting es un medio muy generoso y me parece que vos sos un ejemplo de ello.
Francisco Izuzquiza: Jo pues gracias.
Florencia: Es que has hecho un trabajo, y venís haciendo un trabajo, no solo en audio, sonoro, sino también escrito. Te tomaste el laburo de escribir un libro para poder compartir también esto. Y no creo que sea por querer cobrar regalías porque la industria del libro quizás… Entonces me parece que ahí hay realmente una vocación de difundir, promover el medio del podcast que me parece muy interesante. Y quería preguntarte ¿qué es lo que te motiva a dedicar tu tiempo a esto?
Francisco: Sí, bueno, como dices, yo vengo más del mundo de la radio. No voy a decir que el mundo de la radio no sea generoso porque no sería verdad. Pero sí es cierto que en podcasting, dado que todos empezamos más o menos igual. Y cuando digo más o menos igual es que no tenemos mucha idea de dónde nos estamos metiendo. Todos buscamos referentes, tutoriales, gente que ayude y dado que todos recibimos esa ayuda cuando empezamos y yo exactamente igual que el resto, creo que es de justicia devolver lo que tú puedas aportar… tu, tu tiempo, tu conocimiento, tu esfuerzo y compartir lo que has ido aprendiendo, bien por tu experiencia o bien porque has encontrado recursos interesantes que merecen ser compartidos. Yo empecé en 2000, ya me pierdo un poco con los años, pero 2017 empecé mi blog sobre podcasting. Y era una serie de charlas con gente que consideraba interesante en el medio. En primer lugar porque yo quería aprender y en segundo término, porque consideraba que habría gente que estaría interesada en escucharlo. Ese es el germen de El cuaderno de podcasting. Después llega Sergio Núñez, que era redactor jefe de Spain Media Radio, donde yo colaboraba y me propone darle una vuelta y comenzar lo que ha sido, lo que es El cuaderno de podcasting hasta ahora. Entonces ahí ya le damos una dimensión más, digamos, profesional, respaldada por Spain Media Radio. Cuando me cortan las colaboraciones con Spain Media, yo tengo claro que quiero seguir mientras sea posible con El cuaderno… y lo hago de forma independiente y voluntaria. Precisamente animado por ese espíritu que te decía antes y cuando surge la oportunidad de escribir el libro. Gracias a Kailas Editorial y a Iñigo Gil, el editor. Evidentemente yo sé que no me voy a hacer rico con este proyecto, como tú bien dices, no, ya me lo dijeron compañeros de La escóbula. No esperes vivir de los libros porque no es un objetivo viable, salvo que seas un gran, gran, gran escritor, un creador de best sellers. Pero sí que de nuevo me permitía compartir en otro formato lo que yo había aprendido e incluso de nuevo, egoístamente… Al final, un libro sirve para posicionarte, como pongo muchas comillas experto en el tema que tratas. Yo siempre digo que mi libro puede estar lleno de mentira, así que cuidado, que no os fiéis mucho de él, porque puede que puede que esté engañando. Pero bueno, la gente ve el libro y dice «Ah este chico sabe de esto.» Y aquí estamos, aquí estoy.
Florencia: ¿Y qué desafíos te implicó escribir el libro? Porque bien decís es un mundo donde no hay mucho escrito. Donde más bien es la experiencia lo que te va enseñando y mucha gente… Muchos somos los que vivimos de la radio y ahí más o menos tenemos, aunque sea, los cuatro elementos básicos para componer. Pero en general en el área del podcasting, en la industria podcasting hay mucha gente amateur que se suma; bueno al menos esa es la realidad de acá en Argentina; que se suma porque quiere contar algo y tiene los medios para hacerlo. Entonces me imagino que debe haber sido una buena contienda dedicarte a sistematizar material.
Francisco: Sí, sí. Verás… Yo contaba con la ventaja de que, como ya lo tenía editado en podcast, el material ya estaba preparado y en ese sentido he contado con la generosidad de decenas y decenas de personas a las que yo he ido preguntando ciertas cosas que están tanto en el podcast como en el libro y que han decidido compartir conmigo los conocimientos en esas áreas. Y además, personas que son muy relevantes dentro del mundo del podcasting. En mi caso, sobre todo de España, porque es lo que me coge más cerca, lo que me pilla cerca. Pero hay ejemplos de otros países. El gran reto… Bueno fue un proceso muy curioso, porque la escritura del libro duró unos tres meses, no más… Y me coincidió con una mudanza, porque justo yo empezaba a escribir el libro mientras me iba a vivir con mi novia por primera vez. Me coincidió con que adoptamos un gato, lo cual es un aviso a navegantes. Si vas a escribir un libro, mantén a tu gato lejos del portátil. A mí me fastidió algún que otro párrafo que ya tenía escrito. Y luego porque también coincidía con un periodo en el que yo empezaba a tener más y más trabajo como productor, como freelance, como autónomo, y eso llevaba también a que mi vida iba cambiando. Entonces no fue muy difícil, porque, como digo, ya tenía eso preparado en podcast y fue más adaptarlo que otra cosa, pero fue apasionante. Fue muy divertido porque cada día escribía en un sitio diferente. He escrito un libro sentado en mesas de parques, en bibliotecas cerca de mi casa, en facultades de universidades, en bares, en mi casa, por supuesto, viendo la tele o con el gato dando vueltas alrededor. Ha sido un proceso bastante rápido y bastante divertido. Luego sí que te queda la duda. Eso me lo dijo un amigo en plan bien. Me lo dijo bien, me decía no tienes una prosa cervantina, no destacas por tu estilo literario, pero hay gente que me dice que escribes de la misma manera en la que hablas, y eso es verdad. Creo que la gente que estamos más acostumbrados a la radio escribimos de una forma muy natural, muy para ser leído en voz alta, y eso hace que la gente me diga que es fácil de leer. Si eso es así realmente, entonces estoy súper, súper, súper contento.
Florencia: Sí, es una virtud, además que no tiene todo el mundo que hace radio o podcast. Entonces eso es un distintivo. Es un diferencial.
Francisco: Sí. Si la gente lo percibe de esa manera, entonces, encantado de recibir esos comentarios.
Florencia: No sé qué te pasa a vos, pero yo estoy cansada de escuchar gente que hace radio, que lee textos de prensa escrita. Entonces… Esto suena tan antinatural que a veces digo, pero muchachos adapten el guion.
Francisco: Sí, o te habrá pasado en tus producciones, que recibes textos que te dicen no, esto es lo que hay que leer y dices Santo Dios, no hay una coma en cinco líneas, no hay un punto a la vista. No sé cuándo respirar igual. Igual le doy una vueltecita al texto. No, igual lo adapto un poco. No.
Florencia: Claro, lo aflojo.
Francisco: Claro, vamos a hacerlo más sencillo, sujeto, verbo, predicado, por favor, para que todos nos entendamos. Sí, sí, sí se nota mucho la diferencia, muchísimo. Pero bueno, todo es adaptarse. Por supuesto.
Florencia: Completamente, y háblame de Yes We Cast. ¿Por qué fundar tu propia productora cuando venía laburando tan bien en distintos medios?¿Cuál fue la necesidad?
Francisco: Claro. No sé allí, pero aquí en España, lo pongo como contexto, la crisis económica del 2008, que nos golpeó muy duro. Uno de los sectores que más golpeó fue el de los medios de comunicación. Yo no me considero periodista, pero bueno, vamos a decir periodismo en general. No me considero periodista porque yo estudié Comunicación Audiovisual y no Periodismo, que es una carrera diferente. Entonces, eso quiere decir que la situación desde que yo salí de la carrera que salí justo en 2008, que ya es mala suerte, consistía en que al final compites con la persona que tienes al lado, no por llegar más lejos, no por cobrar más dinero, sino por mantenerte y cobrar menos. Es una carrera hacia abajo, es una espiral que no tiene muy buena salida, salvo que te diferencies. Yo había vivido el cierre de una empresa, Punto Radio, una emisora donde estuve cinco años y donde conocí a mi socio en Yes We Cast. Luego dí una serie de tumbos buscando trabajo hasta que conseguí formar parte de la creación de una nueva radio que era Radio4G. Y ahí estuve dos años, hasta que me empezó a picar el gusanillo del podcasting y empecé a ver cosas que diferían de la lógica de la radio tradicional donde yo venía trabajando. Vi ejemplos que me llevaban a pensar que el podcasting tenía una vida más allá de la radio enlatada, de la radio guardada en un armario para que la vuelvas a escuchar cuando quieras. Y como yo no estaba muy contento en la empresa donde estaba, sinceramente. Pues dije, «mirá ahora o nunca.» Por una serie de cuestiones familiares no me iba a quedar en la calle, así que había que lanzarse. Si había agua en la piscina o no, sería algo que comprobaría con el paso del tiempo. Afortunadamente, hace cuatro años ya se ha cumplido que dejé mi trabajo y comencé esta aventura y sigo nadando. Sigo a flote y espero que sea durante muchos años más. Esa fue la motivación profesional por esa curiosidad y personal, por ganas de diferenciarme y de cambiar.
Florencia: ¿Cómo vivís la experiencia de producir para terceros? Porque eso también es un desafío.
Francisco: Mira, yo me defino en primer lugar como locutor de radio vale, locutor de radio y locutor de podcast, si quieres, para mí es más o menos lo mismo, con sus diferencias. Pero yo ya en esta última emisora empecé a adoptar una serie de roles que iban más allá de ser un redactor o un locutor de radio. Que comprendían coordinar equipos. Comprendían en volcarme más en la parte digital y también servir un poco de ayuda. No voy a decir consultor, pero bueno, de dar los consejos que yo podía dar a los compañeros que empezaban sus programas. Vamos a decir como un productor ejecutivo, si lo quiero comparar con la televisión de alguna forma. Establecer una serie de guías y de carriles por los que seguir corriendo. Y me di cuenta que eso me gustaba, que yo no me quería despegar del micrófono, pero que eso me gustaba y me sigue gustando. Entonces, ahora la experiencia de producir para terceros es muy divertida porque te exige a ti varias cosas que no se te exigen cuando trabajas solo delante del micrófono o hacer radio de manera tradicional, como puede ser el hecho de tener que primero realizar un esfuerzo creativo para hacer que el mensaje que te llega de un tercero, que puede ser más o menos atractivo, resulte interesante. Segundo, que ese mensaje que tú tienes en mente realmente coincida con lo que quiere el cliente, porque tú puedes tener la mejor idea del mundo y que el cliente no lo vea. Ahí empieza una especie de negociación o de llegar a un punto en común, que es que es súper divertido. Y luego el proceso de que a lo mejor vale. Hemos acordado una historia, nos ponemos a ello y es un absoluto desastre y hay que darle la vuelta de nuevo. Y hay que volver a pensar que adaptar hay que cambiar y es muy bonito. Es muy bonito. Si se da la oportunidad de comenzar este camino. Es un proceso apasionante. Si además luego, tengo la oportunidad, en la medida de lo posible, de ponerme delante del micrófono en cada uno de ellos, pues ya pongo la guinda al pastel. Pero he descubierto que es un camino precioso, la verdad.
Florencia: Cada vez más empresas se animan a producir sus podcast corporativos de marca. Bueno, allá en España tienen un trayecto un poco más avanzado. Supongo que también tiene que ver con la inserción de Podium en el mercado y cómo eso ha levantado la vara. Pero ¿cómo definís un poco, el mercado español?
Francisco: Sí estoy muy de acuerdo, yo siempre lo digo, que la aparición de Podium ha sido un catalizador por la parte empresarial, porque quieras que no, un grupo tan grande aquí, como es el Grupo PRISA, que es uno de los grandes grupos de comunicación, ya no sólo de España, sino a nivel hispano en todo el mundo, pues hace que la palabra podcast en este caso esté presente en la radio más escuchada de España, en las reuniones comerciales de empresas mucho más grandes que si… Los que somos productores independientes. Eso ha sido un catalizador importante. ¿En qué momento estamos? Bueno, sí, es muy parecido a lo que tú describes. Hay muchas empresas, hay varias empresas, mejor dicho, que ya han conseguido producir podcast de éxito en España. Hay ejemplos de éxito que ya son tangibles y presentables y comparables, y eso hace que cada vez más empresas estén preguntando si no les merece la pena a ellas también comenzar el proceso de comenzar un podcast. En ese sentido, yo tengo que decir, nuestra experiencia en Yes We Cast es que empieza a haber vida después de la pandemia afortunadamente en ese terreno. Yo no sé, he perdido la cuenta sinceramente, y no es por echarme flores, sino porque describe una realidad el número de presupuestos que llevo enviados en las dos últimas semanas. No tengo ni idea. De esos presupuestos evidentemente algunos saldrán con nosotros o con otras empresas, algunos se quedarán en el camino y de las ideas que vean la luz, algunas funcionarán y otras no. Entonces hay mucha gente fijándose en el podcasting porque abro comillas, está de moda, cierro comillas y creo que la responsabilidad tanto de la empresa como del productor, sobre todo el productor, no es tanto el decir «A vale, tengo un cliente y ahora cojo el dinero y corro, voy a ver.» No, hay que intentar hacer un trabajo lo más honesto y bueno posible para que luego, si se alinean los planetas, se llegue al éxito, de modo que el podcasting sea visto por los por los potenciales clientes y empresas como un sector que merece la pena, más allá de que, repito, esté de moda como un concepto voluble. No ahora, porque las modas pasan y yo creo que el podcasting tiene la oportunidad de hacer las cosas bien como para asentarse como un medio fiable, más allá de esta ola actual.
Florencia: Porque aparte, al menos por acá, siempre sucede que cuando las empresas… Al menos en mi experiencia en Tristana es que muchas empresas, cuando te llegan a pedir un presupuesto después no tienen mucha idea en realidad. Piensa que esa cosita que suena y cuando una les pasa un presupuesto. Detallas los ítems, que ve el laburo que lleva, sucede que cuando se animan e invierten. Siempre vuelven. Hay una cosa que rinde en términos de promoción de sus productos.
Francisco: Sí, sí. Hay un elemento con el que jugamos a favor y esto ya es un poco. Lo digo un poco de broma, pero es verdad es que, hacer radio mola, mola, es divertido, es entretenido, es apasionante. Luego la gente se escucha y se lo pasa a sus amigos. «Mirá, mirá estoy aquí en la radio de mi empresa.» Bueno, lo digo un poco de broma, pero lo digo en serio. Es algo divertido de hacer. Algo laborioso, como dices tú. A nosotros también nos ha pasado que voy a decir números en general. Pues imagínate que se te paso un presupuesto que son 1000. «Ah bien lo vamos a estudiar. No puedes hacer una pequeña rebaja.» A lo mejor te lo puedo dejar en 850. Y entonces llega y te dicen… es que yo había pensado en 300. No puede ser, no puede ser. No puede ser porque no está sabiendo ver, como pasa en tu trabajo, que esto es una labor profesional que requiere esto, esto, esto, esto, esto y esto. Y con 1000 llego con 850 ya te estoy haciendo un favor, pero por 300 es que a lo mejor pierdo dinero. Yo creo que como el… Como la radio ha sido vista por mucha gente incorrectamente como un medio de comunicación, que esto es una cosa que yo digo mucho, de llegar, sentarse y ponerse a hablar. No son conscientes de que hay una labor de preproducción, de producción, de conseguir los invitados y los expertos. Al final, el periodista, el locutor no sabe, no tiene porqué saber del tema. Lo que tiene que hacer es conseguir a la gente fiable, informarse y lograr tener una conversación o una narrativa lo suficientemente interesante y que aporte, pero que lleva todo ese trabajo previo, más luego la edición, la posproducción, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla. Muchos clientes no son conscientes de eso, en el momento de pedir un presupuesto. Ellos creen que vas a llegar a su oficina, vas a montar tres micrófonos o uno para todos. Ni siquiera tres, uno para todos. Y luego lo vas a grabar. Vas a cortar el archivo por delante y por detrás. Lo vas a cobrar en internet y tirando. No pues hay muchísimo más. Y hay una labor de profesionales que llevamos años aprendiendo a hacer esto. Hay una frase que me gusta mucho, que es «No cobro por lo que hago, sino que cobro por lo que sé». Que también hay que valorar. Al final, en esas cosas que se ponen de moda, mucha gente tiende a pensar eso del podcast… Si yo tengo un sobrino que hace vídeos con el móvil en YouTube, pues él me lo hace. Vale bueno que te lo haga él. No hay ningún problema, pero luego me cuentas el resultado y luego me cuentas si realmente ha servido ya no tanto para que es una conversación aparte para atraer clientes, sino para mejorar la imagen de tu marca o tu negocio.
Florencia: Sí, ni que hablar. Y el tema de la grabación. Hay varios aspectos a destacar, pero siempre comparto plenamente la experiencia. A veces siento que es un trabajo invisible en el mal sentido. No porque sea tan bueno que no mostrás los hilos, sino porque no ven que implica mucho laburo de estar sentado en una silla, pensando un guion, escribiendo, editando. Porque yo creo que ni siquiera es la radio de antes, de nuestras abuelas, donde habían grandes radioteatros y orquestas, que tocaban en vivo. Y había mucha preproducción. O sea que no es ni siquiera ese modelo de radio. Es el modelo de radio actual que ha girado, virado para la improvisación absolutamente sobrevalorada, donde cuatro personas pueden ser referentes o buena gente. Yo no acá no hago juicios de valores en relación… O incluso buenos profesionales, pero que bueno, que apelan a la improvisación, a contar que hicieron el fin de semana a hablar de sus madres, de sus tías, de sus abuelas y que a un cierto público le gusta. Pero hay otro que está ávido por consumir ficción. Otros relatos. Para mí eso es como algo que todavía hay que enseñar y que mostrar del podcast, al menos acá en Argentina, para que quede bien, como tú decís, implica mucha cuestión. Y el tema de las grabación es fundamental. A mí el año pasado, una de las producciones que más me gustó. Hago esta salvedad porque me parece que también fue pensado de otra forma es la que produjo Cuonda, Las tres muertes de mi padre.
Francisco: Claro, si es brutal. Brutal.
Florencia: Que está muy mal grabada porque se nota que la grabaron con un grabador de periodista, simplemente como para tener un respaldo para la hora de escribir. Ahora para mí fue una muy buena decisión de Pablo Romero de lograr incorporarlo en audio, porque más allá… Es un podcast que está tan bien escrito que cuando lo escuchas la calidad pasa a un segundo plano, porque te enganchas a full con la historia, pero esas cosas son las excepciones, realmente. Yo siempre digo, cuando me dicen «bueno, cuando vos tenés una buena historia el contenido manda y en realidad, bueno lo que importa es que eso esté sonando.» Si, pero si tenés una buena historia y el contenido manda y está grabado muy bien, explota. El impacto es muchísimo mejor.
Francisco: Claro pero mira has puesto un buen ejemplo. Es que me vienen muchas cosas a la mente con lo que has dicho. En primer lugar, me acuerdo mucho de mi socio, de Alberto Espinosa y él es técnico de sonido. Yo soy más la parte de locutor y él… A veces yo me meto con él. Es que a veces te pones de un, de un intransigente con él, «que no es que esto tiene que estar perfecto.» Hombre de verdad un poco de… «No. No. No.» Bueno tenemos esa discusión, pero yo lo entiendo. Él quiere que su parte del trabajo esté lo mejor posible. En eso evidentemente entran muchas variables y has puesto un buen ejemplo, el de Las tres muertes de mi padre.
Conductor: «Son las ocho de la mañana. Las siete en Canarias. El primero de la mañana. Antena 3.
Álvarez Cascos: Ni siquiera por el afán de… gasto público excesivamente. […]
Manuel Marlasca: Perdone Señor Álvarez Cascos, sí perdone porque supongo que los oyentes habrán oído una tremenda explosión y parece que hay un atentado muy próximo a nuestra emisora.
Pablo Romero: El día que mataron a mi padre yo tenía un examen de física. Estaba en tercero de BUP. Tenía 17 años. Fíjate que creo que fui yo el último de mi familia que vio a mi padre con vida. Entró en mi habitación para pedirme prestado un bonobús: esa noche mis padres se iban de cena y habían quedado en casa de mi abuela para cambiarse».
Francisco: Es una historia brutal, y él ha dedicado buena parte de su vida y buena parte de su labor profesional a investigar no tanto la muerte de su padre, sino porque no hay nadie pagando por la muerte de su padre de los terroristas de ETA. Entonces, como bien dices tú, en el podcast se recogen grabaciones que bueno pues no tienen la mejor calidad posible porque han sido realizadas en su momento con el soporte que había, con la finalidad que había y no quizá para un podcast de manera consciente. Claro. En esto que acabamos de contar sí que hay muchísimo trabajo previo y no hablo ni siquiera del podcast, hablo de los años y años que Pablo Romero lleva investigando esta historia. Eso para empezar. El proceso de preproducción es inmensamente largo. En cuanto nos ponemos al podcast en sí. Ese proceso de generación de conocimiento de la historia, que son años y años, ha habido que plasmarlo en un guion, que yo me imagino que a Pablo le ha llevado mucho tiempo. Luego ha habido que grabarlo. Luego ha habido que editarlo donde ha estado Pablo Jaunarena y la edición de ese podcast, que es muy sutil pero está muy bien pensada, está muy bien realizada y no es casualidad que haya sido uno de los primeros podcast que aquí en España haya ganado un Premio Ondas, que es el premio más prestigioso que hay en radio, ya no en podcast, en radio en general. Entonces de una historia que cuando tú escuchas parece tan sencilla en su edición, con lo que tú dices de los cortes de sonido que no tienen la mejor calidad, el trabajo, que es increíble, es enorme. Hace pocos días yo escuchaba un podcast. No voy a decir bueno, no voy a decir de que quién es no porque le conozca, no le conozco. Es una persona de Estados Unidos, un escritor relacionado con el mundo del baloncesto a la que a mí me encantan sus libros, y ha lanzado un podcast relacionado con una de las historias que es muy potente, muy buena, y el libro está muy bien. Yo vi el podcast y digo me lanzo podcast, trae para acá. No me ha gustado nada. No me ha gustado nada. Nada. ¿Por qué? Porque el señor parece que se sienta delante del micrófono sin haber preparado mucho lo que está contando. Los cortes de audio suenan fatal, fatal. Yo estaba escuchándolo en un parque y me iba apretando el auricular a ver si entendía lo que decían. Era horrible. En el caso de Pablo puede que los cortes suenen mal, pero desde luego no tan mal como éstos. Me da la sensación de que en este caso este señor, que es un grandísimo escritor y un grandísimo investigador, le han propuesto hacer un podcast con los restos de la comida de ayer y…. Ya tenemos un podcast. Bueno, pues fenomenal. A mí, como oyente me ha decepcionado. Como compañero del sector podía esperar mucho más. Claro si tú, volvemos al tema de los podcast más profesionales o quizá más relacionados con las empresas. Si tú al final la imagen de marca que vas a dar es esa, es de un producto que no es interesante, que es aburrido o que está preparado con las sobras de ayer. Pues no lo hagas, no es una obligación, solo te va a hacer quedar mal. No tienes por qué hacerlo porque de nuevo esté de moda. No pasa nada. Cuando tengas una idea, mejor, cuando tengas más ganas, cuando tengas más presupuesto. Volvemos a hablar, nos lanzamos, vale, y ya está. Pero no hay ninguna obligación de hacer estas cosas. Pero bueno, es normal. También digo, decías lo de la pandemia. A mí me hacía mucha gracia al principio del confinamiento aquí en España, que yo entraba en Instagram y podía elegir directo como si fuera la televisión. Tenía ahí 18 directos a la vez. Venga, y canales y canales. Digo bueno, es que al final no tengo tiempo para consumirlo todo. Ya no te digo interés, pero tiempo no lo tengo, desde luego. Lo bueno de esta situación, más allá de que hemos tenido los problemas de producción que has comentado, es que se han generado muchas ideas. De esas ideas, no todas van a sobrevivir, por supuesto, pero a mayor caldo de cultivo, mayor probabilidad de que alguna de esas acabe germinando. Entonces, yo creo que va a ser bueno para el sector en general, en cuanto podamos recuperar la normalidad y podamos volver a salir y podamos volver a grabar con la mayor de las calidades posibles. Estoy seguro de que más de una idea que ha nacido en estas semanas va a subir como la espuma.
Florencia: Volviendo a Las tres muertes de mi padre, ya que lo mencionamos como ejemplo, para mí también hay algo de cuando las historias te eligen de alguna forma. Porque me imagino que a Pablo Romero le encantaría no haber hecho ese podcast por no tener la necesidad de buscar a su padre.
Francisco: Claro.
Florencia: ¿Has tenido alguna historia que te haya elegido para componer un podcast?
Francisco: Pues te voy a contar una cosa que no debería contar. Pero bueno, me lo has preguntado y no lo puedo resistir. Y no quiero compararlo con Pablo, vale. […] A mí la pandemia me ha golpeado personalmente porque mi padre, de ahí la comparación, lleva dos meses en la UVI, en cuidados intensivos, en el hospital, cogió Coronavirus. Su estado es crítico, crítico, es muy malo. Es terrible. Hablando en plata […] la posibilidad de que mi padre se muera es probable. Vamos a dejarlo ahí. Es una opción bastante válida. […] Entonces, si yo ahora estoy escribiendo un podcast sobre eso porque me ha salido solo porque es la manera de terapia personal. Bueno, pues todos estamos haciendo lo mejor que sabemos hacer para pasar cada uno de sus problemas en la pandemia. No quiero comparar unos con otros y a mí me ha salido así…
Periodista: «La muerte de otro paciente en Aragón eleva el número de víctimas con Coronavirus en nuestro país. Así cuenta Martín.
Martín: Sí, un hombre de 87 años que tenía patologías previas, al igual que la mujer que también ha fallecido…
Francisco: El año 2020 llegó con una palabra que fue entrando poco a poco en nuestras vidas hasta cambiarlas por completo: Coronavirus. Algo que en un principio nos sonaba a chino y que fue acercándose a nosotros hasta llegar a nuestros países, nuestras ciudades, nuestros vecindarios. […] El viernes 13 de marzo de 2020 fue uno de esos días. Mi padre entró en mi casa diciendo, literalmente, “estoy acojonao”. “Hablan tanto del virus que ya me da miedo cogerlo en cualquier sitio y ponerme malísimo”. Adivinad cuál fue mi respuesta. Algo así como “No te preocupes, papá. Si sólo es una gripe”.
Pedro Sánchez: Buenas tardes, estamos compatriotas. En el día de hoy acabo de comunicar al Jefe del Estado la celebración, mañana, de un Consejo de Ministros extraordinario para decretar el Estado de Alarma en todo nuestro país, en toda España.
Francisco: Hace tiempo descubrí que cuando estoy nervioso tiendo a canturrear. A refugiarme en la música. Y supongo que en una situación oscura, es normal buscar luz en la música de la infancia».
Francisco: Yo ahora tengo escritos cuatro de los cinco episodios porque no sé cómo va a ser el quinto, porque no sé cómo va a terminar la historia. Yo espero que termine bien o lo mejor posible. Esa es quizá el ejemplo más personal en mi caso. Luego, evidentemente bueno Cuaderno de podcasting, por mi curiosidad, como te he contado antes. Yo espero que cuando este podcast ya termine de escribirlo y luego lo publique, que en eso también me está ayudando mi socio, resulte interesante a alguien, me da igual, a cuánta gente, y esta es una cosa que me imagino que Pablo Romero habrá pensado en su momento. A mí me da igual que si yo saco este podcast lo escuchen 10 personas, 100 o 1000. Con que haya una persona que lo oiga y diga joder, he pasado por lo mismo que tú y me siento acompañado e identificado. Pues fenómeno, fenómeno. No sé si lo lanzaré, porque para eso también requiero el permiso de mi familia, de mi madre en concreto. Pero desde luego, como terapia es brutal. Tengo que decirlo. El poder escribir todo esto.
Florencia: Es que es un lenguaje. Al menos, bueno, a mí me pasa que siento que es la manera que encontré, la sonora, de contar mis historias.
Francisco: Claro, sí, y con la ventaja de que nunca sabes por dónde vas a conectar con alguien. Puede que tengas una idea maravillosa que crees que va a funcionar como un tiro y no funciona. Y luego de repente haces una tontería que no esperas que vaya a ningún lado y por lo que sea conectas con gente a la que le interesa. Es maravilloso, eso es maravilloso. Yo soy muy, muy honesto. Esta mañana, por ejemplo, he tenido una sesión de consultoría con una empresa que me pedía certezas. Y digo es que certezas tampoco te puedo dar, porque aquí hay un componente en podcasting muy grande de subjetividad, de conexión personal entre locutor y oyente, que es difícil de describir y para la cual no tengo una fórmula mágica y hay cosas que funcionan y cosas que no. No te voy a engañar. No te voy a vender una moto. Eso hace que sea mucho más imprevisible, pero hace que sea mucho más mágico cuando realmente funciona.
Florencia: Yo estoy convencida de que hay una exposición muy grande con la voz, aunque no sea la imagen y aunque… Estemos expuestos de otra forma que en la televisión o en el cine. Para mí hay algo que es de tanta intimidad, que creo que también es lo que hace un efecto en quien escucha. Es una conexión más fuerte.
Francisco: Si, claro.
Florencia: Quien se suscribe a tu contenido y que está esperando que vos publiques algo. Y ahí como una conexión que es fuerte. Y para mí tiene que ver con esto, con el hablarte al oído…
Francsico: Es que sí, sí, efectivamente es una cosa que yo siempre cuento. Esa confianza me vino un ejemplo a la mente. Siento seguir hablando de desgracias. Pero bueno, nosotros producimos un podcast de un escritor llamado Javier Aznar para Vanity Fair y Seagram’s. Uno de los episodios lo grabó justo después de que uno de sus mejores amigos, que era un periodista y escritor bastante conocido aquí en España, David Gistau, falleciera. Y además, él, Gistau era una persona bastante joven, con niños pequeños en casa. En fin, muy dramático, en un proceso bastante desagradable. Y para el siguiente episodio, después de su fallecimiento, Javier decidió dedicarle la entrada. Este episodio es uno de los más escuchados de todos los que hemos publicado con Hotel Jorge Juan, porque la gente estaba esperando, ya no tanto que Javier reaccionara al fallecimiento que también, cosa que hizo en Twitter, por ejemplo. Pero escuchar a Javier es el elemento que tú dices, no oír su voz de forma cercana e íntima. Despidiendo, mandándole una carta a su amigo David. Y yo a Javier le dije «digo mira, si me permites el consejo cuando grabes el texto», que además nos mandó y que era bastante… Voy a decir emocionante, por no decir lacrimógeno. Digo «mira, si se te quiebra la voz, si pierdes el tono, si no es perfecto. Da igual. Tiene que ser auténtico. No te voy a decir que si te echas a llorar, pero si te baila la voz porque a todos los baila cuando nos emocionamos. Eso vale oro para la experiencia de hacer este podcast. No va a ser mucho más real y va a ser percibido como tal.” En esto, esto entra en lo que he dicho antes de la subjetividad y la magia del contacto a través de la voz, te estoy diciendo, técnicamente, que lo hagas mal. Te estoy diciendo que no locutes de una manera perfecta. Te estoy diciendo lo que no te diría en cualquier otra situación y sin embargo, es lo que realmente le va a dar valor a lo que hagas ahora y va a hacer que tu homenaje a tu amigo sea mucho más bonito. Bueno, pues funcionó. Le pasó, le pasó, le tembló la voz, claro, y funcionó. Eso no funciona igual. Desde luego, en texto no tienes ese matiz, pero yo creo que no funciona igual en video. Por ejemplo, si tú lo estás viendo en la tele o en YouTube, eso funciona en audio y funciona con auriculares. Esa es una ventaja que tenemos en el podcasting, que tenemos que aprovechar, por favor, que no sea siempre para desgracias. Que se pueda hacer para imaginar lugares, situaciones, hacer viajar a la gente sólo con los oídos. Hay que jugar con eso.
Florencia: Eso me recuerda a la falta de producciones que hay, jugando con el silencio, no menos en el podcast acá local. Hay una necesidad de subrayar, con los efectos, con los aplausos, con la música, todo el tiempo… abrumada, un poco de eso. Me parece que es necesario el silencio como recurso narrativo y celebro los pocos podcast que lo utilizan. No sé si ¿a vos te pasa lo mismo?
Francisco: Claro, para mí eso ha sido un choque. De hecho, yo vengo de una escuela de radio por los programas en los que he trabajado, muy al contrario de lo que dices tú, mucha música, mucho efecto, mucho ritmo, rápido, rápido a pa pa, pa pa. Yo escribía unos guiones que a lo mejor cada línea no pasaban de las de las tres palabras muy rápido, muy rápido, rápido, rápido. Y cuando yo he llegado al podcasting he tenido que aprender a desacelerar. Me he dado cuenta de que al final en la radio estábamos, en la radio que yo hacía. Estábamos apelando al oyente a través de un bombardeo de estímulos y que en podcasting muchas veces lo que prima es lo contrario, es la intimidad, la calma, el mensaje reposado, el buscar un remanso de paz. De hecho, dentro de este mundo cada vez está más acelerado y que nos reclama nuestra atención de manera incansable y constante. Yo, de hecho, he descubierto durante esta pandemia. Durante este confinamiento, cosa que no hacía antes el placer de que… llegaban las diez de la noche y en lugar de encender la tele o mientras mi novia veía la tele, yo me sentaba en el sofá, me ponía los auriculares, cerraba los ojos y escuchaba un podcast. Escuchaba, no oía. Escuchaba un podcast. Y si el podcast tenía un ritmo bajo, pues me ayudaba a bajar a mí también el ritmo. Es una cosa que yo he tenido que aprender. Como te digo, es algo que he visto que he aprendido gracias sobre todo a muchos podcasts de Estados Unidos. Ellos tienen una escuela narrativa que va muy en esta línea. Ediciones muy sutiles, muy Radio Ambulante. Las tres muertes de mi padre es un buen ejemplo, donde a veces con un discurso, a lo mejor adornado con una música que apenas percibes de fondo, esa música que apenas percibes de fondo, potencia inconscientemente mucho más lo que te está contando el locutor. No necesitas cohetes ni bandas de música. No, no, no. Un pianito, vale, o lo que sea. Y yo he aprendido mucho con eso. De hecho, para lo que estoy escribiendo es la primera vez que yo hago algo en esa línea. Nunca lo había hecho. No. Hablas de los silencios. Y el otro día escuchaba el primer episodio que han lanzado las compañeras de De eso no se habla, que son uno de los podcast seleccionados por PRX y Google para su último programa de mentoría de podcasting y han lanzado un trailer. Creo que van a publicar el podcast en octubre, decían, pero han decidido lanzar un trailer precisamente hablando de un concepto que yo desconocía, que era el silencio de radio. Yo no sabía lo que era y os invito a que escuches el episodio para descubrirlo. Y cómo Isabel, la locutora del podcast, ha decidido grabar todos los días desde la ventana de su casa los sonidos de su calle durante el confinamiento, que no son los mismos. Y ha quedado una cosa muy interesante, muy, muy bonita. El otro día una compañera de Podium podcast, Jimena Marcos, reflexionaba en Vice sobre cómo le llamaban. No era voyuer, era ¡Ay no recuerdo la palabra! Era muy chula, pero era el voyeur del sonido. Como ella había descubierto que se quedaba en su casa y se dedicaba a oír cosas, a sus vecinos discutiendo. Al coche que pasa por ahí, a la vecina que dice no sé qué historia. Y creo que este momento que hemos vivido. Espero que nos haya enseñado a que tenemos muchas cosas más que escuchar, que no tanto que decir o que hacer ruido.
Florencia: Hay una cosa que me parece muy interesante en España, que es este evento de las JPod, las Jornadas de podcasting, que se viene haciendo hace años, y una las sigue desde acá. Para quienes no participamos, nunca fuimos. ¿Qué te parece que aporta este evento a la industria?
Francisco: Pues enlaza con lo primero que me has dicho, yo creo que es la muestra brutal de la generosidad de la escena del podcasting. Ha sido un evento, yo no llevo yendo muchos años, no sé si hubo 3 o 4 no más… Que nació como un esfuerzo común de la comunidad podcaster, por poner en común los conocimientos y las técnicas que se podían aprender unos de otros. Y eso se ha mantenido. Tú, si vas a unas JPod, o la última edición que hubo en Madrid, que ya se separó de la marca JPod que fueron los Podcast Days. Si tú vas como creador amateur, aficionado, independiente, llámalo como quieras. Vas a encontrar a decenas y decenas de personas que si vas y le saludas te van a recibir encantados. Y si vas y les preguntas, te van a responder o te van a recomendar dónde encontrar esas informaciones que tú buscas. Esa curiosidad se ha mantenido y para mí es precioso. A mi me viene muy bien porque aprovecho y veo mucha gente que no veo durante el año y ya nos ponemos al día. Pero ese es el escenario base a partir del cual luego se ha ido construyendo. Ya cada vez se ve más la presencia de grandes empresas de un ámbito más de ánimo profesional, no tanto por hobby que se mantiene y es lo que a mí me gusta de las JPod. Es más, hubo un año, el primer año que se hicieron aquí en Madrid, que yo fui y me di cuenta de que a lo mejor en una mañana entera, 5 horas no había entrado a ninguna sesión. Me había quedado en el hall, hablando con uno, con otro, con otro, con otro, otro, otro, otro. Y digo bueno, las sesiones ya las veré después, es lo que… Casi menos me importa ya. Lo que me importa es lo que está pasando aquí y es muy guay. Es muy divertido. Es un ambiente que yo recomiendo a todos. Si algún año puedes cogerte un avión y venirte para acá, te lo recomiendo absolutamente.
Florencia: Y yo no sé si vos estás de acuerdo con esto, pero creo que somos muy apasionados y no termino de entender por qué.
Francisco: Yo creo que hay varios elementos. Primero, que todos entramos en esto por una pasión que no es el podcasting. Tú lo has dicho muy bien. Por qué nos juntamos a hablar de Star Wars, de Fórmula 1, de historia, de lo que sea que nos gusta a un grupo de amigos. Eso al final hace que en cada uno de esos grupitos que se juntan haya alguien que acabe disfrutando más de la labor. Como he dicho antes de que la radio mola y yo quiero seguir aprendiendo sobre esto y ninguno sabemos muy bien en qué terreno nos estamos moviendo. Es más, siempre digo una cosa el que te diga que lo sabe todo sobre este tema te está mintiendo, te está vendiendo una moto porque ninguno sabemos nada de lo que está por venir. Están pasando cosas y las estamos descubriendo a medida que ocurren. Entonces, claro, es una sensación, como tú has dicho por un lado, de cara al mundo de ser un bicho raro. Por otro lado, la necesidad de aprender y de compartir, y, por otro lado, de conocer gente que tenga esa misma pasión común que al final hace que estemos todo el día hablando de esto. Y cuando yo estaba descontento en la empresa que he dicho antes, yo a lo mejor me tiraba hablando de mí, de mi trabajo, pues 16 horas al día y porque tenía que dormir las otras ocho, que si no sería más. Y sigo igual. Ahora sigo hablando 16 horas al día de este monotema, pero de una manera mucho más positiva.
Francisco: Yo ahora soy mucho más feliz, he conseguido que mi pasión se convierta en mi trabajo, afortunadamente, y eso es maravilloso. Creo que esos son los elementos que llevan a que hay que conectemos tanto entre nosotros, compartir, aprender y disfrutar. Y si eso lo consigues, que sea una presencia constante en tu día a día. Entonces es uno de los mejores caminos o de las mejores recetas que yo conozco para ser feliz. Curiosidad por aprender con curiosidad, por descubrir historias nuevas y aprender cosas nuevas que no tengan nada que ver con nuestro mundillo. Escuchar ese tipo de cosas te hace aprender sobre la historia que te están contando, pero te hace aprender sobre narrativa, sobre forma de truquitos que vas incorporando a tus propias producciones. Te hace escuchar voces nuevas que no conocías. Te hace conocer también gente nueva. A mí me gusta mucho recomendar lo que oigo y me gusta de la misma manera que comparto lo que aprendo, porque creo que así luego la gente, incluso si lo quieres ver desde el punto de vista egoísta, te está agradecido. Conecta contigo, ya tienes un contacto nuevo, nunca sabes para qué sirve un contacto nuevo y esa curiosidad a la que tú apelas que tenemos los podcasteros, al final hay que aplicarla en todos los sentidos, porque es lo único que nos hace avanzar. No sé si somos más curiosos o no que el resto, pero desde luego sí nos veo como ardillitas que vamos picando de un sitio y de otro hasta hacer nuestra propia receta.
Florencia: Del ámbito laboral. ¿Cuál es la frustración de la que más aprendiste?
Francisco: A mi me encanta la radio, he hecho muchas cosas en radio. Empecé de becario en un programa tipo magazine generalista, donde aprendí cómo funcionaba una radio más que otra cosa, no di pie con bola. Tenía 20 años. Luego pasé por una redacción de deportes porque pensaba que era lo que quería hacer con mi vida y me di cuenta de que no valía para periodista deportivo. Luego pasé por un programa de madrugada, de actualidad y de humor, en el cual aprendí bastante, pero me acabé yendo porque tampoco estaba a gusto. Yo soy muy culo inquieto, como puedes ver. Luego estuve varios años en varias temporadas en un programa de entretenimiento, también de madrugada, del cual me despidieron una vez y luego la segunda fue cuando cerraron la radio. He pasado por… haciendo humor relacionado con el deporte. He pasado por la última emisora donde estuve haciendo programas de música, programas de deportes, programas informativos, programas políticos. Ahí he hecho de todo, como una navaja suiza y sin embargo no encontraba en todo lo que he hecho… Lo único que me falta es hacer informativos. En ningún sitio he dicho este es mi. Este es mi lugar. Aquí es donde me quiero quedar y lugar en el que aterrizaba pensando que iba a ser mi sitio como Deportes, me daba cuenta de que no. […] Gracias a Gelado, en este caso podía haber sido otro si hubiera sido más tarde, pero ha sido Gelado la comunidad podcaster existe en España. Gracias a Gelado ha ido creciendo con todo lo que él hizo y la semilla que sembró, y gracias a todo eso yo ahora me dedico a lo que realmente me hace feliz, que es haber podido conectar mi pasión por la radio y mi gusto por internet en el mundo de los podcast. Ahora he encontrado mi sitio al día de hoy. Durante los últimos cuatro años es este. Dentro de diez años no tengo ni idea. Pueden pasar muchas cosas. Puede que me canse, pero este es el primer momento en mi vida en el que, por lo que hago y por la condición de ser autónomo, ser freelance en mi propia empresa, estoy realmente feliz con lo que estoy haciendo, aunque trabajo más horas que antes. Puedo trabajar 8, 10, 12, 14 horas sin ningún problema, un día determinado, fines de semana. No sé lo que son los festivos, pero soy mucho más feliz. Esa es la frustración que he conseguido superar en mi carrera profesional. Dentro de diez años, vuelve y hazme la pregunta y te contaré a lo mejor otra historia, pero de momento estamos así.
Florencia: Gracias.
Francisco: Gracias a ti. Y que sea la primera de muchas y a seguir, a seguir aprendiendo y a seguir disfrutando. Tenemos la ventaja de que nos dedicamos a algo que en la situación en la que estamos podemos seguir haciendo y que además yo creo que ayuda a gente porque, como decía antes, puede conseguir que algunas personas viajen fuera de sus cuatro paredes a través de la imaginación, del sonido. Si nosotros somos capaces de hacer eso, casi tenemos un superpoder y un superpoder conlleva una súper, gran responsabilidad. Así que utilicemos de la mejor manera posible».
Miranda: Esto fue Encuentros sonoros. Una charla entre colegas que re piensan la profesión. Reflexiones sobre nuestro medio y lenguaje.
Si quieren saber más de nosotras pueden visitar nuestra página web en www.tristanaproducciones.com. También nos encuentran en Instagram, Facebook y Twitter.
Encuentros sonoros está conducido por Florencia Flores Iborra y editado por Rodrigo Ruesta. La voz institucional es de Miranda Carrete y la gráfica fue diseñada por Eolio.
Una realización de Tristana producciones. Una productora independiente que busca resignificar relatos que han sido olvidados.
Tristana producciones forma parte de Uy Cast, una red de podcast uruguayos.
– – –
Créditos: